Se puso de puntillas. Los tacones rojos volaban a ras del suelo. El chico de las letras blancas le agarraba fuerte la cintura, ella le rodeó el cuello con sus alas de mariposa (aunque en realidad era un hada). Se besaron los ojos, las manos llenas de magia y el Fin se pronunció en los labios.
Su mirada de almendra comenzó a inundarse de agua. Agua dulce, siempre había tenido sonrisa de azúcar.
-¿Por qué lloras?
-Lloro de felicidad, hoy todo es perfecto.
La chica de la boca frambuesa volvió a engañarse a si misma. ¿Era feliz?
Lloraba porque había vuelto a dejar su corazón al descubierto y sabía que las letras blancas lo llenarían de tinta roja y él escribiría su nombre en MAYÚSCULAS.La tinta es permanente,mancha...
Tenía
miedo.
26 de mayo de 2007
21 de mayo de 2007
No quiero
No quiero unir mi pecho a tu espalda de lunares. Esa que de noche dibuja una constelación de puntos en forma de v. V de valiente, violeta o volátil como tu sonrisa.
No quiero que me completes, que seamos uno. No seremos naranjas ni medias partes que unan sus manos para sentirse fuertes.
No nos juraremos amor infinito ni me prometerás la luna una noche de verano bajo las calles de París. No me dirás, te quiero, entre beso y abrazo.
Solo dime con mirada de niño y letras blancas...
Seamos una pareja de cerezas. Pequeñas pero enteras. Unidas por un lazo verde y libres de romperse al separarse.
Quiero que me pintes un baile de palabras en el corazón. Quiero que cuando llegues me beses en la mejilla, el cuello, los ojos y por último en los labios. Despacito y nuestro corazón latiendo fuerte. Como Amélie y el chico del fotomatón. Por último quiero que me prometas que habrá más sonrisas que lágrimas.
Porque se cansó de deshojar margaritas, de mezclar los pétalos blancos con el agua de su mirada de almendra. Ahora lleva las flores en el pelo. Como niña que juega a ser hada.
No quiero que me completes, que seamos uno. No seremos naranjas ni medias partes que unan sus manos para sentirse fuertes.
No nos juraremos amor infinito ni me prometerás la luna una noche de verano bajo las calles de París. No me dirás, te quiero, entre beso y abrazo.
Solo dime con mirada de niño y letras blancas...
Seamos una pareja de cerezas. Pequeñas pero enteras. Unidas por un lazo verde y libres de romperse al separarse.
Quiero que me pintes un baile de palabras en el corazón. Quiero que cuando llegues me beses en la mejilla, el cuello, los ojos y por último en los labios. Despacito y nuestro corazón latiendo fuerte. Como Amélie y el chico del fotomatón. Por último quiero que me prometas que habrá más sonrisas que lágrimas.
Porque se cansó de deshojar margaritas, de mezclar los pétalos blancos con el agua de su mirada de almendra. Ahora lleva las flores en el pelo. Como niña que juega a ser hada.
15 de mayo de 2007
En imperativo
Piérdete en mi espalda, música callada de letras rojas.
Navega a la isla de mis labios, rodeados de susurros disueltos en agua.
Búscame porque hoy solo quiero perderme.
Ámame en silencio a la orilla del mundo donde la tierra duerme y los amantes mueren de amor envuelto en casualidades. (¡Salta valiente!)
Las paredes rozan nuestras manos, atrápame el beso que lancé al aire.
Y en el corazón píntame un balie de palabras. Una canción que no entienda de compases marcará mi ritmo cardíaco.
Te escribo despacio, callando sentimientos en una libreta de papeles lunares.
Navega a la isla de mis labios, rodeados de susurros disueltos en agua.
Búscame porque hoy solo quiero perderme.
Ámame en silencio a la orilla del mundo donde la tierra duerme y los amantes mueren de amor envuelto en casualidades. (¡Salta valiente!)
Las paredes rozan nuestras manos, atrápame el beso que lancé al aire.
Y en el corazón píntame un balie de palabras. Una canción que no entienda de compases marcará mi ritmo cardíaco.
Te escribo despacio, callando sentimientos en una libreta de papeles lunares.
10 de mayo de 2007
Potagia sin magia
9 de mayo de 2007
8 de mayo de 2007
Sólo me pesas tú
Tú, tan grande
y la vida te cabe en el bolsillo.
No te pesa.
Yo, con mis pequeñas manos...
siempre llenas.
Me pesa, pero no caigo.
y la vida te cabe en el bolsillo.
No te pesa.
Yo, con mis pequeñas manos...
siempre llenas.
Me pesa, pero no caigo.
6 de mayo de 2007
Invisible
Dos cuerpos invisibles tan cercanos e incapaz de tocarse. Una barrera de aire, miedo y deseo los separa de un beso de ámbar.
Ella dispara palabras impregnadas de tinta roja a un corazón que no lleva su nombre.
Él se mira en sus ojos esperando encontrar el abrazo de un niño.
Mil miradas de primavera suficientes para escribir un libro de hojas verdes, que tiene como protagonistas: A una chica sin ideas con la boca frambuesa y al chico de letras blancas que le devolvió la imaginación. En el escenario una cama rodeada de cuatro paredes, jaula de nuestras alas, donde hacen el amor con los ojos. Entrelazando sus iris y acariciándose las pestañas.
Invisibles a la música del silencio, al tic-tac del reloj y a los ojos del mundo.
Ella dispara palabras impregnadas de tinta roja a un corazón que no lleva su nombre.
Él se mira en sus ojos esperando encontrar el abrazo de un niño.
Mil miradas de primavera suficientes para escribir un libro de hojas verdes, que tiene como protagonistas: A una chica sin ideas con la boca frambuesa y al chico de letras blancas que le devolvió la imaginación. En el escenario una cama rodeada de cuatro paredes, jaula de nuestras alas, donde hacen el amor con los ojos. Entrelazando sus iris y acariciándose las pestañas.
Invisibles a la música del silencio, al tic-tac del reloj y a los ojos del mundo.
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