13 de julio de 2007

Encuéntrame

Me escribes cartas en tercera persona, olvidas el sello y las guardas en sobres sin remite.
No tienes mi dirección.
Me buscas en mapas, preguntas y espirales de doble sentido.
Recuerda que me escondo entre letras.
Me hablas de nosotros, del tiempo y sus olvidos.
Mi reloj se paró.
Me abrazas en silencio a medianoche. Grita tu corazón un "te quiero" a ritmo de latidos quebradizos como cristales.
Tengo sordo el corazón, tinta en las arterias y mis palabras mueren en tu boca.
Me inyectas vida en dosis pequeñitas (como lunares).
Duelen mis tacones sobre tu espalda.

Me pintas. Te bailo

Me ahogas. Te tiemblo

Me lloras. Te abrazo

Me gritas. Te escucho

Me mientes. Te creo

Me olvidas. Te sueño

Me lates. Te siento.

Me sueltas. Te ato

Me buscas. Te espero

Me besas. Te beso


Pero si te vas…me pierdo
Teme

Me voy prontito de vacaciones (seguramente pasado mañana). Que vuestro corazón lata fuerte al ritmo de las palabras. Sonreid azúcar. Seguid bailando. Escribid, no pareis nunca.

Gracias por estar aquí. Un beso y un abrazo muy fuerte. Con vuestras palabras esta niña está cada vez menos perdida. Sigue buscándome. Encúentrame.

Me acompañará la libreta roja para seguir escribiendo cuentos de colores...

Felices vacaciones =)

10 de julio de 2007

?

¿Por qué mi piel solo huele a melocotón
cuando la yema de tus dedos se hunden en ella?

¿Por qué hay más preguntas en paredes que respuestas en el aire?

¿Por qué dejaste de contarme historias sobre el vendedor de cuentos?

¿Por qué el chico de las letras blancas nunca miente?

¿Por qué la chica de la boca frambuesa perdió la imaginación?

¿Por qué escribes?

¿Por qué las lágrimas saben a sal y las sonrisas a azúcar?

¿Por qué el equilibrio es imposible?

¿Por qué esperamos casualidades?

¿Por qué me pierdo?

Respóndeme al menos una pregunta. Olvidé las respuestas o puede que nunca las llegara a averiguar.
Dispara tus preguntas.

7 de julio de 2007

Viaje de ida y vuelta

Se sentó llorando en el suelo. La espalda apoyada en un extremo de la fría cama. La sal recorría su joven rostro. Miró a través de la ventana, solo era capaz de ver un muro.

Se limpió la cara, se puso el pintalabios y los zapatos rojos. Cogió la maleta y abandonó la habitación que la estaba ahogando, una casa de títeres y mentiras. Abrió la puerta para escapar de aquellas cuatro paredes amantes del silencio y las preguntas, de un espejo que ya no refleja su rostro.
Por el camino se compró un helado de choco(late) para endulzar su desaparecida sonrisa.


Olvidó la careta de valiente.
La casualidad tiene la mirada azul.

3 de julio de 2007

Eres


La canción que tarareo sin darme cuenta,
el libro que releo cada verano,
la línea de metro que nunca cojo,
el azúcar que brota de mis labios,
la lluvia que no moja.

Los zapatos rojos que
siempre pierdo,
el fin en los cuentos,
los lapices de colores
y la libreta gastada.
Las rayas de mi bufanda,
la sal de mi almohada,
un diptongo,
los lunares de mi espalda,
los versos impares de los
poetas muertos.


Arte, un mensaje en el
contestador, un sobre sin
remite en el fondo del cajón,
una pregunta en la pared,
una maleta de viaje,
tiempo.

Un balcón sin flores,
una llave, un secreto,
insomnio, una espiral,
silencio entre compases
de tres por cuatro.

Un buzón vacío,
las burbujas del refresco
de naranja, asimétrico,
libre, inborrable, un corazón rojo,
eterno, magia, el deseo de cumpleaños que nunca se cumple...




No es más que un poema tonto para decirte que pasaste de presente con aires de futuro a un pretérito, rozando con la yema de los dedos un condicional simple en un abrir y cerrar de ojos.